|
Curiosidades de la vida |
|||||||
|
|
El placer del morbo No se debe, pero no se puede remediar observar al otro, escudriñar las vidas ajenas esta prohibido, es de mal gusto. Se sabe que no se puede hacer. Sin embargo la tentación es superior al deber. El echo de entrar a la intimidad o conocer algo prohibido es razón suficiente para desatar un verdadero deseo, el morbo a lo desconocido del voyeur. Detenerse en carretera para ver un accidente de automóvil, pasar miedo con una película de terror o empaparse de intimidades en uno de esos famosos talk shows son cosas que producen morbo. El morbo del sexo prohibido El sexo prohibido desde un punto de vista distorsionado produce más morbo que cualquier otra cosa. por eso, la pornografía, el sadomasoquismo, el sexo con niños y otras aberraciones tienen tanta cancha, por ejemplo, en Internet. Éste es un medio donde todo el mundo puede rastrear lo que desee El morbo es un estremecimiento que nos recorre la espina dorsal ante la visión de algo prohibido Principios activos. Está esta en la raíz de la crónica rosa, la negra, y la amarilla, pero escapa a una sección fija. Todo sabe lo que es, pero nadie puede definirlo. Y menos que nadie los diccionarios, en lo que sigue figurando como una acepción médica. Es un tema tan X que los serios profesores universitarios rehuyen al periodista que quiere saber que hay tras ese agujero negro del alma. No vaya a ser, una vez más, que el reportero este buscando carnada. Del Latín morbus, enfermedad, el morbo del que hablamos nació también entre las redomas de un científico. Pero no se trata de una bestia informe y viscosa, sino de una terrible, y oculta personalidad como la doble vida del Dr. Jekylly y Mr. Hyde, del doctor Caligario o de la bella de Jour de Buñel, esta hermosa mujer de clase alta que de día se prostituía y de noche tenia pesadillas sadomasoquistas en la que su marido la mandaba azotar. Es el haz y el envés del alma human
|
detenciones, accidentes, actos de violencia, hasta una pagina de una revista y, todo aquello que se salga de lo corriente genera en los seres humanos el deseo de fisgonear. |
|||||
|
|||||||